De Uno A Cero: Capítulo 8
Secretos
Todas y cada una de las
ideas más famosas y conocidas de nuestros días fueron antaño desconocidas e
inesperadas. El pensamiento paradójico no tiene sentido a menos que el mundo
todavía siga guardando secretos que podamos desvelar. Por supuesto, hay muchas
cosas que no entendemos, pero algunas de esas cosas pueden ser imposibles de
resolver, misterios más que secretos. Puedes conseguir cosas difíciles, pero
nunca conseguirás lo imposible. Toda pregunta correcta es necesariamente un
secreto: algo importante y desconocido, algo difícil de hacer, pero factible.
Si quedan muchos secretos en el mundo, puede que existan muchas compañías
susceptibles de cambiar el mundo que todavía no se han creado. Kaczynski
declaraba que «para ser feliz, todo individuo “necesita” tener metas cuya
consecución requiera un esfuerzo, y necesita triunfar en la consecución de al
menos una de sus metas». Metas que pueden satisfacerse con un esfuerzo mínimo,
metas que pueden satisfacerse con gran esfuerzo, y metas que no pueden
satisfacerse, independientemente del esfuerzo que hagas. Si consigues
más de lo esperado y terminas aprendiendo algo que no estará en el examen, no
recibirás ningún rédito por ello. La perspectiva de estar solo, pero en lo
cierto dedicando tu vida a algo en lo que nadie más cree ya es dura de por sí.
Las élites sociales tienen más libertad y capacidad para explorar nuevas ideas,
pero parecen ser los menos proclives a creer en ellas. A medida que avanza la
globalización, la gente percibe el mundo como un mercado de carácter homogéneo
y altamente competitivo: el mundo es «plano”. Decir que no quedan secretos en
la actualidad es lo mismo que decir que vivimos en una sociedad sin injusticias
ocultas. En economía, la incredulidad en los secretos conduce a la fe en
mercados eficientes. Pero la existencia de burbujas financieras demuestra que
los mercados pueden tener extraordinarias in-eficiencias. El futuro resultó
guardar muchos secretos que los economistas no podían obviar por el mero hecho
de ignorarlos.
Comentarios
Publicar un comentario